Workshop #ModaSostenible Capt. 3: Quién eres en la pirámide y por qué necesitamos ser sostenibles

“Si la vida se resume en viajar, cambiar de tableta o de zapatos, vamos a limitarnos, como lo decía Spinoza, a pasiones tristes. El sentido de la vida es crear, imaginar y propender por un mundo justo.”, declaró Gilles Lipovetsky.

Hablar de hiperconsumo (una oportunidad para la destrucción humana- Lipovetsky) en una sociedad que necesita empezar a ser sostenible es fundamental aunque suene catastrófico, apocalíptico y dé miedo; los recursos y las capacidades de la tierra no son infinitos, podemos hablar del tema en macroesferas, individuos ricos, de países poderosos que en los últimos años han consumido un porcentaje de naturaleza, materias primas y energía no renovable mayor que el tiempo que lleva el ser humano en la tierra, y por otro lado, hablamos de las microesferas donde individuos de clase media consumen también, de forma acelerada, aunque a menor costo, causando (gracias al número de reproducción de la acción) un daño insostenible. Permitimos la continuidad de un sistema desaforado que cada vez abre más la brecha entre clases y nos pone en desventajas frente a los otros, entonces, lusoriamente por medio de adquisición de objetos (que sacian momentáneamente al individuo en la pirámide) y que no necesitamos, nos hace sentir que avanzamos, que nos movemos. ¡Es mentira, solo nos estamos hundiendo!


En los años 80 fue el auge de las marcas, se inició la producción sistemática en exceso, en el siglo XIX y en el XX, llega el consumo ostentoso, donde no se compraba por necesidad, en cambio, con el fin de ser admirados y distinguidos socialmente, actualmente el consumo en el capitalismo ha evolucionado, inmersos en una esfera emocional, hemos empezado a pagar por muchas actividades que se pueden hacer gratis e inmersos en la felicidad individual, saciamos los espacios de interacción del otro con objetos que nos complacen momentáneamente y luego, cambiamos y desechamos.


Por medio de una publicidad agresiva que estimula nuestro consumo, necesidades inexistentes y modas que duran poco más de un mes, vamos destruyendo el planeta. Con cada objeto nuevo que adquirimos y viejo, que desechamos, estamos apoyando la producción con energías no renovables, de alto impacto ambiental, frágiles y poco duraderas. Cuando hablamos de consumo responsable nos referimos a la conciencia plena que debe tener el comprador de lo que necesita, además, de su impacto social y ambiental. Coge tu prenda favorita, voltéala y mira su etiqueta, pregúntate de dónde viene, quién la hizo y da una respuesta posible de en dónde terminará, con este pequeño cuestionario ya estás dando un paso al cambio.


No podremos llegar a un consumo sostenible de ningún tipo si no empezamos a educar para ello y si, los que sabemos de qué se trata conscientemente no lo ponemos en práctica, hay que usar más y tirar menos, así podremos dejar de entrar dentro del modelo de consumidor sumiso que tanto le gusta al capitalismo y del que se alimenta diariamente para mantenernos en una pirámide que a ninguno nos conviene. La idea es, dejar un planeta agradable para las generaciones venideras, por eso es importante hacer que el consumo sostenible sea una práctica de mayorías


Cada vez que vayas a comprar una nueva prenda mira dónde se ha hecho, cuando aparece “made in china” es probable que haya sido confeccionada con bajos estándares sociales y ambientales. Algunas etiquetas nos demuestran lo contrario y aquí te las enseñamos.

  • GOTS: Global Organic Textile Standard, sin pesticidas y utilizando fibras orgánicas, te garantiza que no se han utilizado tintes ni otras sustancias químicas peligrosas y tampoco se ha apoyado el trabajo infantil.
  • TEXTILE EXCHANGE: Te certifica que tu prenda es de algodón orgánico, por medio de su producción quiere mejorarse los niveles de vida de los campesinos. Pretenden transformar las decisiones que se están tomando no solo para parar el impacto medioambiental sino también, para contribuir con el futuro.
  • MADE IN GREEN: Tus prendas estarán hechas de materiales libres de sustancias nocivas y en cambio, su producción amigable, responsable y segura para los trabajadores los hacen completamente sostenibles.

  • Las marcas que no son sostenibles contribuyen al trabajo injusto de hombres, mujeres y a la explotación infantil, sin embargo, si tienes alguna de estas prendas no te escandalices, no la tires a la basura, todos hemos sido consumidores de Fast Fashion en algún momento, mejor, reutilízala todas las veces que puedas y que no termine en el basurero, las prendas producidas con altos químicos y materiales no degradables no ayudan a la reconstrucción de nuestro planeta tierra. Infórmate y únete a la sostenibilidad.

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    ¡Esta es tu tarea de hoy, puedes descargarla, imprimir y colorear!
    Ilustrado por Natalia Minds

     


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