Esto es para todas nosotras, sin excepción, las rebeldes, las que estamos seguras, las que peleamos batallas con la cabeza en alto, las que amamos incondicionalmente sin discriminación, las que vemos las cosas diferentes, las que queremos cambiar la historia, las que nos apoyamos, no nos sentimos inferiores reconociendo la belleza de otras, la inteligencia, lo fantásticas que podemos llegar a ser cuando nos sentimos poderosas; esto es para todas las que no nos dejamos llevar por los estereotipos sociales y amamos nuestros cuerpos, para quienes no contribuímos al odio femenino, al odio en general.

Pueden decirnos que estamos equivocadas, derribarnos mil veces con discursos de odio y exclusión, callarnos, intentar apenarnos, irrespetarnos y sin embargo, lo único que nunca podrán lograr será ignorarnos porque estamos cambiando las cosas, porque las estamos reinventando a nuestro modo, porque estamos creando un nuevo discurso, porque nos estamos sanando, porque nos estamos uniendo, empoderando porque queremos que todos los seres humanos avancemos, juntos. Tal vez estemos locas, porque a los únicos que llaman locos, los únicos que tal vez lo están, son los que pueden cambiar el mundo, los únicos que lo harán.

Entonces, siempre empoderaré a otras mujeres, siempre me sentiré segura en mi piel y transmitiré eso a mi género, seré amable, muy amable, haré mi mayor esfuerzo por no chismear, mucho menos armar chismes, crear drama o juzgar a otros (o a mí misma) y siempre, no importa lo que pase recordaré que yo soy suficiente.