La espera: sinónimo de amor hacia el planeta.

La espera: sinónimo de amor hacia el planeta.

por Isabella Ruiz

La modernidad nos ha condicionado a vivir rápidamente, a no preocuparnos por la limitación de los recursos naturales, de lo contrario disfrutar de la abundancia y adentrarnos en la variedad de opciones y alternativas de consumo que esta nos ofrece, sin siquiera preguntarnos sobre formas de producción y sin alguna invitación a reflexionar acerca de la propia identidad que yace en el estilismo. La espera nace como muestra de amor hacia el planeta, desde el autocontrol y la conciencia de que lo que muchas veces creemos necesario para sentirnos satisfechos es tan solo un capricho.


¿Cómo llega la moda rápida?

La expansión de la moda, más allá de un simple método de vestimenta y supervivencia, trascendió rápida y principalmente gracias a la revolución industrial; mayor accesibilidad y variedad de producción, hasta la década de los 90 como todo un estilo de vida, en la que los nuevos modelos de negocio abrieron camino a una industria mucho más dinámica y variada. Así fue como el término “fast fashion” (moda rápida) fue adoptado para encerrar un modelo en el que se desafiaba el tiempo entre producción, distribución y momento de venta de estas prendas, todo en el menor tiempo posible, en pro de optimizar la cadena de suministros y acelerar las ventas. Esta industria que hasta el momento destruye hábitats completos, así como comunidades, deshumaniza a sus trabajadores y nos convierte a todos en esclavos de tendencias efímeras y sin sentido, termina más que promoviendo el estilo propio, cierto tipo de uniformidad.


¿Qué ocurre con el planeta?

Y aunque todo va muy rápido, y casi que todos los procesos comúnmente indispensables para la condición humana se han acelerado debido a la alta demanda, tal magnitud la ha tenido que recibir el planeta y los ecosistemas que lo constituyen. Los recursos que alguna vez vimos cómo inagotables y la grandeza del planeta que nos hizo sentir como seres diminutos con su belleza, enfrenta amenazas irreversibles. La actividad humana y sus formas de consumo impactan directamente con la destrucción de estos ecosistemas, y por más de que este posea la capacidad de sobrellevar los desastres climáticos, son cada vez más severos e imposibles de equilibrar. La destrucción masiva que se percibe alrededor del mundo solo nos indica de mil maneras diferentes que es hora de volver a una rutina más orgánica y a un estilo de vida que pueda sostenerse desde lo más fundamental.  


¿La moda rápida es sostenible en estos tiempos?

La respuesta es no. No es sostenible ni para el planeta ni para el hombre como sociedad. Es violenta, usurpadora y sobre todo destructiva. No tiene ningún arte, representación o estética de la vida real y su impacto sociocultural es igual de peligroso a sus estragos ambientales. Debido a sus dinámicas invasivas y esclavizadoras se ha logrado mantener en la industria y tomar fuerza, aun así, los consumidores reclaman transparencia y justicia dentro de la moda, una responsabilidad socioambiental que sea capaz de alinearse con sus propias visiones y luchas. La incentivación hacia el consumo de ropa usada nos recuerda la importancia de vestirnos de alternativas más responsables y amigables con el planeta, así como de desacelerar el propio sistema. No solo le damos una mano al medio ambiente y a quienes hacen parte de este sistema, como las diferentes comunidades (esencialmente del tercer mundo) creamos una postura frente al consumo mucho más  amplia, permitiéndonos romper con los estereotipos y limitaciones que nos impone el mercado, y aunque por más pequeño que parezca nos garantiza de cualquier forma convertirnos en actores de cambio. Es por esto que la espera nos guía hacia la consciencia y la compasión, por nosotros mismos, nuestros iguales y nuestro hogar: el planeta.


Sobre nuestra colección Sala de Espera

Sala de Espera llegó para TL&P luego de un largo tiempo de ausencia para continuar con nuestra misión inicial: ofrecer alternativas de consumo para verdaderos amantes de la moda. Esta colección se inspiró en aquellos procesos que como seres humanos debemos enfrentar. Muchas veces por situaciones o momentos de la vida donde nos vemos obligados a tomar una pausa y cultivar una virtud llamada paciencia, para ver con más claridad de cara el futuro. Según las dinámicas que ha dictaminado la modernidad y la rapidez con la que está la acompaña, nos hemos acostumbrado a interiorizar cierto rechazo hacia el bello acto de esperar. Con el lanzamiento, invitamos a nuestros shoppers a tomar un turno en nuestra página web, sentarse en nuestra sala de espera y con amor hacia sí mismos y el planeta aprovechar esta oportunidad. Debido a nuestro trabajo, exhaustivo y comprometido con nuestra misión de ofrecer prendas girly y arriesgadas que no podrás encontrar en ningún otro lugar, celebramos el bello acto de esperar, y con este manifestamos que la larga espera vale la pena y que siempre trae grandes recompensas; tesoros vintage con nuestro sello.

Como parte de esta campaña incluimos una selección de piezas de la marca colombiana Le Zepatiere. Esta una marca de zapatos que funciona bajo un sistema de pre-order, que implica única y exclusivamente dar inicio al proceso de producción de las piezas bajo pedido. Le Zepatiere cuenta con variedad de modelos y diseños, cada pieza es hecha por manos colombianas y el 100% de sus operaciones son locales.


VENTAJAS DE LA ESPERA

 

  • Un tesoro vintage 
  • Aunque toda la ropa vintage se diferencia por ser auténtica en su estilo y origen, nuestra selección vintage se destaca entre sus texturas, colores y diseños por un sello supremamente femenino y alternativo.  Son prendas que no volverás a encontrar en algún otro lugar, siquiera algo similar, son literalmente únicas en su especie. Recuerda que las prendas vintage están hechas de mejor calidad, para que perduren y te permitan cada día reconstruir tu estilo sin necesidad de desecharlas en cada cambio de temporada o sobre tendencias, entonces puedes tener un look en el 2022 al estilo setentero con un mix de los 90s. ¡Viste de historia!

     

  • Nuestro planeta, nuestro hogar
  • Consumir estas prendas no solo beneficia una marca y a un consumidor, asimismo retribuye a nuestro planeta apuntando hacia una economía circular y desacelerada, que se basa en la reducción de desechos y busca ampliar el ciclo de vida útil de los productos ya existentes, por lo tanto, se incrementa la reutilización de estos. Así mismo las demandas del consumidor y el propio funcionamiento del mercado tendrán que asumir una transformación para alinearse con estas nuevas perspectivas por un planeta más sostenible. ¡Haz parte del cambio!

     

  • Una pieza hecha para ti 
  • El modelo de pre-order garantiza que el trabajo de los artesanos colombianos fue dedicado exclusivamente para la producción de tu pedido, único y especial. Este modelo de producción determina un tiempo de espera en promedio de 20 a 25 días hábiles para recibir el producto final, no cuentan con un stock previo y todo esto se debe a una iniciativa de responsabilidad en la que se busca minimizar el gasto innecesario de recursos, produciendo estrictamente lo que se vende. Lo más fascinante de esta marca es que las piezas están hechas con materia prima 100% nacional. ¿Cuál prefieres “Hecho en Colombia” o “Hecho no tengo idea bajo qué condiciones”?


    Si tienes alguna pregunta o duda sobre este artículo o  nuestra última colección no dudes en escribirnos o dejar un comentario al final de la publicación. en TL&P la conversación siempre estará abierta para que juntos construyamos este camino hacia la sostenibilidad. 

    Escrito por Bella 💌

     

    Dejar un comentario